El crecimiento prístino del pentecostalismo en América Latina incluía la denuncia de lo que llamaban «el mundo»; por lo tanto, la política que residía en él debía ser repudiada. En esto pesaban incluso el origen extranjero de los pioneros, que no tenían capacidad de vincularse plenamente a tramas ni a disputas políticas locales; el anticomunismo de esos mismos pioneros, que igualaba a menudo «compromiso político» y desobediencia; la situación minoritaria y estigmatizada de una religiosidad que era aspecto como «disidente» y el hecho de que las primeras camadas de creyentes locales pertenecían a poblaciones social, económica o culturalmente marginadas.
Veamos ahora las razones de esa transformación en el campo religioso. La primera es que la noción de actualidad de los dones del Espíritu Santo se conecta muy fácilmente con nociones propias de la sensibilidad religiosa de la anciano parte de las poblaciones de sectores populares de América Latina. Para estos sectores, es clave la categoría de maravilla, a la que la noción de «Presente de los dones del Espíritu Santo» le da traducción y potencia. El asombro, que en una mirada secularizada es algo extraordinario y posterior a todas las razones, es en esta perspectiva «popular» una posibilidad primaria y precedente a toda experiencia. Esta sensibilidad encantada es mucho más interpelada por la perspectiva de la teología pentecostal y sus adaptaciones locales y contemporáneas que por cualquier teología católica, que hace enormes concesiones a la ciencia y a toda una grado de dominios eclesiales que son necesarios para recordar como asombro lo que en las iglesias pentecostales ocurre todo el tiempo.
Figuraí que debemos recalcar al hermano pentecostal o evangélico la importancia de este don espiritual para evaluar nuestra experiencia. No toda experiencia tiene su origen en Alá, por más espectacular que pueda ser.
La Iglesia, como comunidad de creyentes, tiene la responsabilidad de llevar a agarradera el servicio y la delegación en el mundo. Este servicio no se limita a las actividades internas de la congregación, sino que se extiende cerca de afuera, alcanzando a los necesitados y compartiendo el mensaje transformador del Evangelio (Mateo 28:19-20). El servicio y la representación son expresiones tangibles del aprecio de Alá hacia la humanidad.
El brinco agreste que se da a partir de 1970 según el cuadro no debe entenderse de manera seguido en correlación exclusiva con la sincronía de lo website que sucedía política y socialmente en América Latina en esa plazo, sino como el resultado de la acumulación de fortuna institucionales y humanos que, como una inversión desarrollada desde 1950, tuvo su maduración en esa lapso. La suposición de que los pentecostales crecen por sus machaconas campañCampeón en horarios periféricos de los medios de difusión ignora un dato evidenciado por decenas de trabajos antropológicos y sociológicos realizados en los últimos 50 abriles: los pentecostales crecen por el boca a boca, por cercanía, por redes; los espacios televisivos solo legitiman la posición creyente y resuelven disputas de predominio entre iglesias. Las conversiones y adhesiones se dan en la vida cotidiana cuando alguien tiene un problema y una persona cercana le recomienda ir a una iglesia, y luego suceden cosas que hacen que «todo funcione».
La Eucaristía, sacramento central en la Iglesia católica. La elevación en la culto según el rito romano. La Iglesia católica se ve a sí misma y se proclama como la encargada por Jesucristo para ayudar a recorrer el camino espiritual cerca de Jehová viviendo el simpatía recíproco y por medio de la administración de los sacramentos, a través de los cuales Jehová otorga la Gracejo al creyente.
Durante dos elecciones es reelegido en el cargo de Mitrado Presidente, confirmando Todopoderoso su buena gobierno al comenzar la lapso de los ochenta con 176 Iglesias en Chile y 40 en el extranjero.
. En el fondo, el caso de la expansión evangélica es revelador de la precariedad de una certeza que debemos cuestionar: la secularización difícilmente funcione como la interposición de un pared capaz de anular más o menos perfectamente los intercambios entre el mundo de la religión y la política. Lo que sucede más correctamente es que la moderna capacidad de comprender la contingencia radical del mundo histórico social debe aplicarse al caso de las religiones para entender que la modernidad, allá de significar el fin de las religiones, es un mecanismo que, al mismo tiempo que instituye separadamente el dominio de la religión, articula transformaciones, porosidades e intercambios que hacen que las religiones estén en constante cambio y siempre «retornando».
Estas creencias y características fundamentales definen al evangelicalismo como una fuerza vibrante e destacado dentro del cristianismo mundial.
El teólogo Donald Dayton ha llamado a un «alto» en el uso del término. El historiador D. G. Hart aún ha argumentado que «el evangelismo necesita ser abandonado como identidad religiosa porque no existe».
Sólo once abriles antiguamente había llegado a Chile esta denominación de origen norteamericana, bajo la dirección del Obispo Bristol, con la representación de difundir su doctrina en varias regiones creando en poco tiempo establecimientos educacionales y construyendo templos en Santiago y ciudades de provincia.
La Iglesia Evangélica de Filadelfia tiene como pulvínulo, al igual que el resto de confesiones protestantes, las reformas del cristianismo implantadas por Lutero en el siglo XVI.
Por otra parte, el movimiento pentecostal surgió a finales del siglo XIX y principios del XX, con origen en el avivamiento de la calle Azusa de Los Ángeles.
Gobierno anuncia que mitrado Durán aunque no es el representante protocolar de la iglesia evangélica y designa a su sucesor